

Una treintena de afectados denuncia una presunta estafa masiva tras el cierre repentino de todas las sedes de Última Informática en Canarias. Los clientes reclaman más de 60.000 euros por productos pagados y nunca entregados en Tenerife y Gran Canaria. La Policía Nacional ya investiga los hechos mientras la web de la empresa continúa operativa.
La alarma ha saltado entre los consumidores canarios tras la desaparición de la cadena Última Informática. Lo que comenzó como una serie de quejas individuales ha derivado en una movilización colectiva de usuarios que aseguran haber sido víctimas de un engaño.
Las tiendas físicas de la marca en los centros comerciales de Santa Cruz de Tenerife (Nivaria), Adeje (X-Sur) y Gran Canaria (Las Arenas) figuran ya como “cerradas permanentemente”.
El patrón de la venta: presión y pagos por adelantado
El testimonio de los afectados revela un modus operandi idéntico en las tres sedes. Los clientes acudían a los locales atraídos por equipos de alta gama. Una vez allí, se les instaba a realizar la compra de forma inmediata bajo el pretexto de una inminente subida de precios. Al no disponer de stock físico, la empresa exigía el pago íntegro por adelantado para solicitar el equipo al distribuidor.
En un caso documentado en Tenerife, un cliente desembolsó 6.711,31 euros en noviembre de 2025 por un ordenador que jamás recibió. Tras meses de esperas, la empresa ofrecía excusas sobre retrasos logísticos o problemas técnicos. Incluso, algunos usuarios denuncian haber recibido capturas de pantalla de supuestas transferencias de devolución que nunca llegaron a hacerse efectivas en sus cuentas bancarias.
Un cierre total en el archipiélago
La preocupación ha crecido exponencialmente al comprobar que el cierre no es un hecho aislado. Los establecimientos han cesado su actividad sin previo aviso a los clientes con pedidos pendientes. Esta situación ha dejado a decenas de personas en una situación de indefensión total, ya que no existe comunicación oficial por parte de la propiedad en sus redes sociales ni en sus canales de atención al cliente.
Según informa RTVC, la dirección de la empresa ha confirmado que la misma ha entrado en concurso de acreedores y son los abogados los que gestionarían ahora las devoluciones.
Actualmente, un grupo de afectados en Facebook denominado Última Informática Estafa coordina las acciones legales. El colectivo agrupa ya a 35 personas y estima que la deuda total supera los 60.000 euros. Muchos de los perjudicados son profesionales que invirtieron sus ahorros en herramientas de trabajo, lo que agrava el impacto personal y económico de la supuesta estafa.
La web de Última Informática sigue operativa
A pesar de la clausura de los puntos de venta físicos, la página web de Última Informática continúa funcionando con aparente normalidad. No existe ningún aviso que informe sobre el cese de actividad en los locales o las dificultades para entregar pedidos. Esta falta de transparencia supone un riesgo para nuevos usuarios que podrían realizar pagos sin conocer los antecedentes y las denuncias existentes.
Las opiniones en plataformas como Google Reviews y Trustpilot se han llenado de advertencias en las últimas semanas. Los usuarios relatan experiencias de impagos y desaparición de los responsables tras recibir el dinero. El pasado 24 de febrero de 2026, se interpuso una denuncia formal ante la Policía Nacional en Tenerife para dar inicio a la investigación judicial sobre este presunto fraude continuado.
Los afectados solicitan la colaboración ciudadana para evitar que el número de víctimas siga aumentando. Mientras tanto, las autoridades recomiendan a cualquier persona que se encuentre en una situación similar que recopile toda la documentación de compra y justificantes de pago para presentarlos en las dependencias policiales correspondientes.
