

El operativo de emergencia que busca a Airam, el joven de 20 años desaparecido en La Palma, ha registrado este domingo un avance significativo. Los equipos de rescate han localizado una mochila en la zona de Los Cancajos, en el municipio de Breña Baja, un objeto que coincide con la descripción del que portaba el joven en el momento de su desaparición.
Según ha confirmado la Guardia Civil, el hallazgo se produjo dentro del perímetro de rastreo, aunque han pedido cautela: el objeto está pendiente de identificación oficial para confirmar al 100% que pertenece a Airam. Este hallazgo es el primer rastro físico desde que se perdió el contacto con él el pasado lunes.
Últimas imágenes y rastro de Airam
Airam fue visto por última vez a las 16:36 horas del lunes. Las cámaras de seguridad de una guagua y de la capital palmera lo captaron bajándose en la rotonda de entrada a Santa Cruz de La Palma, dirigiéndose posteriormente hacia la Calle Real.
En el momento de la desaparición, el joven vestía un pantalón vaquero azul, una sudadera negra y portaba la citada mochila del mismo color. Su descripción física indica que mide 1,70 metros de altura, tiene los ojos azules y el pelo rubio.
La madre advierte: “Puede sufrir un colapso”
Mercedes Afonso, madre de Airam, ha mantenido una comunicación constante con los medios y la ciudadanía a través de redes sociales. La familia teme que el joven haya sufrido un “colapso de autismo”, lo que podría haberle provocado un estado alterado de conciencia y una profunda desorientación.
La madre ha sido muy específica sobre cómo actuar en caso de localizarlo:
- Acercarse sin brusquedad: Airam podría estar muy desconfiado y asustado.
- No gritar su nombre: Ante su situación de estrés, puede procesar la información de forma lenta.
- Evitar aglomeraciones: El joven suele huir de los lugares con mucha gente y ruidos fuertes.
Un dispositivo por tierra, mar y aire
Desde que se denunció su falta en El Paso, el dispositivo de búsqueda no ha descansado. Equipos de la Guardia Civil, Protección Civil, agentes de Medio Ambiente y numerosos voluntarios han peinado la geografía palmera por tierra, mientras drones y helicópteros cubren las zonas de difícil acceso y embarcaciones rastrean el litoral.
La última comunicación de Airam con su familia fue el lunes a las 18:00 horas. En esa breve llamada, el joven llegó a decir que “no sabía dónde estaba” antes de que su teléfono móvil se apagara definitivamente. Los esfuerzos se centran ahora en la zona de Los Cancajos y sus alrededores, con la esperanza de que el hallazgo de la mochila arroje luz sobre su paradero.
