Las fotos de su anuncio, en la web «telechapero.com», dejaban poco lugar a la imaginación. Se hacía llamar Fabián y se describía como un chico de 33 años con «ojos de color miel, pelo castaño, rol activo y tamaño XXL». Ofrecía servicios sexuales a hombres gays por 150 euros, una tarifa que rebajaba a 100 si el cliente se desplazaba hasta su piso, en el distrito madrileño de Moncloa. Pero cuando los jóvenes llegaban a la vivienda para tener sexo con Fabián se encontraban a un tipo mucho menos atractivo que el de las fotos. Un hombre que, además, les amenazaba para robarles.
