Julio Rodríguez (16 años) fue una de las primeras personas de Adamuz que acudió al lugar del accidente ferroviario. Llegó con su madre y su amigo José Cepas. Un mes después de todo lo vivido, un poco cansado de la exposición mediática, reconoce que su vida “es diferente”, que hay imágenes que no se borrarán y que ahora tiene más claro que quiere ser bombero.
