Los 12.000 litros de combustible que viajaban a bordo del «Nuevo Santa Irene», el bateeiro que se hundió en las inmediaciones de Porto Meloxo (Pontevedra), tendrían como destino un narcosubmarino. Esta es la hipótesis central con la que trabaja la Guardia Civil, sin descartar otras, que apuntaría a que la embarcación ya se encontraría en aguas de la ría o próxima a ellas, habría descargado, y aguardaría la llegada del combustible para poder regresar a su punto de origen, alguna zona de Sudamérica. La cantidad de combustible que transportaba la embarcación y que puede estar en el origen del hundimiento, sería suficiente para ello. La dificultad para confirmar esta hipótesis se llama «Nils», la borrasca que llegó ayer a la ría de Arousa y que dificultó la salida de los medios aéreos a inspeccionar la desembocadura de la ría y tratar de localizar al semisumergible.
